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Cambio Climático en el mundo

 
 
 
La variabilidad climática suele ser natural, y se refiere a los eventos meteorológicos extremos que ocurren con cierta periodicidad. En algunos casos, éstos fenómenos desencadenan heladas, sequías, ENOS, etc. Sin embargo, se denomina "cambio climático" a cualquier alteración en la tendencia cíclica a largo plazo identificada en el clima, que no ocurre al azar y que tiene efectos en cadena a largo plazo, como la alteración de los patrones de ocurrencia de las amenazas antes mencionadas (es decir, exacerba la variabilidad climática).

El efecto invernadero es un proceso natural necesario para la vida en la Tierra, que permite que la atmósfera absorba parte de la radiación solar para que durante la noche el planeta no se enfríe demasiado, pues de lo contrario la vida de muchos organismos (incluyendo a los seres humanos) sería imposible (CONAM, 2006). Esta retención de calor se produce gracias a la presencia natural de los denominados gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera.

Técnicamente, éstos gases forman una capa que permite que la radiación ingrese a la atmósfera pero no dejan que toda esa radiación escape de nuevo al espacio.

La sobreproducción de GEI ha sido reconocida por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático como la causa del incremento abrupto de las temperaturas durante el siglo XX. Los GEI son por ejemplo: el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O), los fluorocarbonos (CxFY), el hexafloruro de azufre (SF6), etc. Al emitirse cantidades significativas de éstos gases, el equilibrio natural en la atmósfera se rompe y ha llegado un momento en que hay tanta concentración de GEI que el planeta retiene más calor del que debería. Cada gas tiene un período diferente de persistencia en la atmósfera, y generalmente éste es de varios años, de modo que los intentos por reducir las emisiones excesivas se podrían visibilizar en un control del calentamiento global solamente después de muchos años. Sin embargo, hay científicos que aseguran que el proceso ya no es reversible porque las concentraciones de GEI en la atmósfera han llegado a sumar cantidades mayores a las que tolera el sistema terrestre.

Todos los países y regiones no emiten la misma cantidad de GEI. Los países más industrializados suelen tener mayores emisiones, principalmente de CO2 y N2O. Sin embargo, también se emiten gases de efecto invernadero por efecto de la pérdida de ecosistemas, por ejemplo, debido a la deforestación y al cambio de uso de suelos.

En el siglo pasado la temperatura promedio de la tierra se incrementó en 0.6 º 0.2 ºC. Pero los estudios muestran que el calentamiento se ha acentuado en las últimas 2 décadas y está ocasionando cambios en los patrones de precipitación, retroceso abrupto de casi todos los glaciares, incrementos en la frecuencia de eventos como sequías y ciclones, etc. Las proyecciones indican que durante el presente siglo la temperatura llegar? a ser 1.4 ºC más alta que el promedio (en el mejor de los casos), o incluso hasta 5.8 ºC más alta, si se cumple el peor de los escenarios. Se probo que en los años siguientes el calentamiento no será uniforme sino que será más rápido en el norte y a mayores altitudes.

En cualquiera de los casos, ésto implicará, por ejemplo:

* Un aumento del nivel medio del mar (entre 0,09 m. y 0,88 m. para el 2100).

* Cambios en el ciclo del agua y en la disponibilidad y calidad de la misma. Esto incrementará la ocurrencia de amenazas socionaturales como deslizamientos, sequías, heladas, etc. Por ejemplo, ocurrirán lluvias más fuertes y más frecuentes pero con estaciones húmedas menos marcadas (especialmente en los trópicos), lo cual incrementará sustancialmente los riesgos de inundaciones especialmente en zonas con poca protección ante la erosión.

* Períodos de sequía más largos en los lugares con poca precipitación. Esto implica mayor evaporación y por tanto alteración de microclimas (intensificación de las condiciones de aridez). Los escenarios al 2025 indican incluso escasez y tensión hídrica para algunos países, fundamentalmente para aquellos que están perdiendo velozmente sus principales fuentes de agua dulce como glaciares y humedales.

* Pérdida de capas de hielo que antes permitían reflejar la radiación solar y moderar el calentamiento (fundamentalmente en Groenlandia y en los polos), y por lo tanto alteraciones en las corrientes marinas y en los vientos, con la consiguiente alteración de los patrones climáticos en todas las regiones.

* Alteraciones en las especies susceptibles a la estacionalidad y a las variaciones de humedad y temperatura. Por ejemplo: las plagas podrán proliferar durante los períodos en que los cultivos son más vulnerables, se desincronizarón los ciclos de vida de diferentes especies y por lo tanto su sobrevivencia estará en riesgo, muchas especies en peligro y especies end?micas podrían extinguirse, se podrían alterar los patrones de biodiversidad, la aparición de nuevas especies colonizadoras afectará la distribución de ecosistemas y los podría fragmentar, la distribución y dinámica poblacional de especies con valor económico y cultural importante (como los peces) se alterará, etc.

* Incremento de las fuentes de GEI y la reducción de los sumideros naturales por la pérdida de la funcionalidad de ciertos ecosistemas. Por ejemplo: al perderse áreas de humedales y de permafrost, se liberará considerables cantidades de metano (uno de los GEI con más persistencia). Por otra parte, al alterarse las corrientes marinas y la estacionalidad de la temperatura del mar, la productividad natural de las algas se reducirá (porque se alterará también su ciclo de nutrientes) y entonces el océano no cumplirá bien su rol como sumidero principal de las emisiones de CO2. Paralelamente, la deforestación ya está ocasionando que el otro sumidero natural (los bosques en crecimiento) también está perdiendo su capacidad para reducir el CO2 presente en la atmósfera.

* Alteración de ecosistemas frágiles como: marismas, arrecifes de coral, humedales, estuarios, dunas, bosques secos, etc.

* Alteración de los medios de vida, particularmente de aquellos dependientes del turismo, las actividades agropecuarias y la pesca.

* Migración de poblaciones hacia ciudades, con incremento del hacinamiento y la exacerbación de las condiciones de insalubridad, y con la consiguiente mayor presión a los ecosistemas circundantes (cambio de los usos del territorio), y el incremento de la disparidad social.

* Mayor vulnerabilidad ante la contaminación ambiental, y particularmente ante los tóxicos.

* Reducción de las fuentes de abastecimiento de agua potable y encarecimiento de la misma.

* Afectación de sistemas de generación y distribución de energía.

* Incremento de los riesgos para la actividad empresarial, a niveles inclusive fuera del alcance de la cobertura de los seguros.

* Alteración de algunos sectores económicos por el incremento de daños a infraestructuras y por los cambios en la disponibilidad de
insumos y en la productividad, etc.

* Incidencia mayor de enfermedades infecciosas transmitidas por vectores (como dengue, encefalitis, leishmaniasis, etc) y expansión de epidemias como las de malaria a mayores altitudes y latitudes.

La degradación de los medios de vida por las alteraciones climáticas hará que la gente pobre tenga menos elementos para poder recuperarse de los desastres, conflictos, presiones socio-políticas o de las caídas de los mercados que todos éstos cambios podrían implicar (UICN, 2003). Y es que los más pobres son menos resilientes y por lo tanto en éste contexto tendrían una descapitalización más rápida de sus medios de vida, lo cual haría mucho más difícil el cumplimiento de los ODM.

Aunque las negociaciones internacionales y las políticas supranacionales promueven: la aplicación de tecnologías para la mitigación y la adaptación , la innovación, el incremento del reciclaje, el uso de energías limpias a mayor escala, la reducción de la demanda de energías y productos de alto costo ambiental, los cambios en los patrones productivos que no se adaptan a la capacidad de carga de los ecosistemas y a la demanda real, el acortamiento de las cadenas de valor, etc (Smith, 2006); es necesario establecer sistemas para facilitar la aplicación real de todas éstas propuestas de políticas tanto así como mecanismos para el monitoreo de su cumplimiento.

En 1992 fue firmada la Convención Marco de Cambio Climático, por 187 naciones, con el objetivo de estabilizar las emisiones de GEI a niveles que prevengan su interacción con el sistema climático. Hasta ahora se han creado algunos sistemas de incentivos financieros para la reducción de emisiones, por ejemplo: para la eliminación de los subsidios a industrias que emiten muchos GEI, se ha apoyado a las empresas que buscan la eficiencia energética y el desarrollo de energías renovables, se ha empezado a reducir o eliminar los impuestos a quienes usan tecnologías más limpias, se está promocionando la inversion en innovación tecnológica, etc.

Sin embargo, un hito importante es el año 2005, pues desde entonces tiene vigencia el protocolo de Kyoto, sobre cambio climático. Desde éste año se considera que el protocolo tiene realmente peso mundial puesto que con la firma de Rusia, los países signatarios, en conjunto, son responsables al menos 55% de los GEI emitidos mundialmente. Sin embargo, aún falta la participación de Australia y EEUU, 2 de las naciones con mayores emisiones y grandes industrias. Cada país firmante ha negociado un porcentaje de reducción de emisiones a cumplirse en un plazo dado. Los mecanismos flexibles del protocolo son: comercio de emisiones, implementación conjunta y mecanismos de desarrollo limpio. La inversión para hacer realidad éste protocolo es alta, dependiendo de cada país, siendo en total cerca de $125 billones al año. Los gobiernos de los países desarrollados han asumido invertir $ 410 millones por a?o entre el 2005 y el 2008, a través de los fondos de Marrakech, el GEF, o por medio de la cooperación bilateral o multilateral. (Smith, 2006). El costo-beneficio de su implementación aún no está enteramente calculado puesto que falta valorar los daños evitados por las actividades de mitigación y adaptación, el mantenimiento de ecosistemas, etc.

Durante el 2006 se ha decidido que en el 2008 se revisará el protocolo de Kyoto para evaluar con más profundidad sus logros y para establecer nuevos principios de política internacional que integren la mitigación y la adaptación al cambio climático con los principios del desarrollo humano sostenible. Mientras tanto, para los países en vías de desarrollo y que no generan emisiones sustanciales, el reto principal es participar en los mecanismos flexibles para mitigación (nombrados en el párrafo anterior), e implementar adecuadas estrategias de adaptación, lo cual según Tol (2005) es un proceso lento, pero muy importante. Dichas estrategias se deben asociar a las que cada nación ha planteado para la reducción de la pobreza y el logro del desarrollo sostenible. A nivel mundial los fondos existentes para financiar la adaptación son:

* El fondo para los países menos desarrollados (LDCF), que es básicamente para desarrollar planes de acción nacionales para la adaptación, y para financiar las estrategias de adaptación prioritarias,

* El fondo especial de Cambio Climático (SCC) para financiar proyectos de adaptación y mitigación,

* El fondo de adaptación para apoyar acciones concretas en los países firmantes del protocolo de Kyoto.

Las estrategias de adaptación necesitan analizar la vulnerabilidad al cambio climático en términos de la severidad de los impactos probables en los diferentes horizontes temporales, y para ello la participación de los todos los actores debe ser efectiva. Según Munasinghe y Swart (2005), es particularmente importante tener instituciones más fuertes y equidad social puesto que así las políticas serán desarrolladas tomando en cuenta las prioridades y los riesgos identificados localmente, lo que implica coordinación entre escalas, capacidad de negociación entre grupos sociales diferentes, etc. Esto evitará la generación de normas de arriba hacia abajo, y la realización de acciones locales aisladas y sin impacto.

Otro reto importante es el desarrollo de capacidades de adaptación, por ejemplo: facilitando el acceso a la información, desarrollando habilidades e incrementando el conocimiento sobre la aplicación práctica de diversas tecnologías. Asimismo, será necesario ajustar o reemplazar algunos mecanismos de las estrategias de medios de vida para hacer frente a los nuevos patrones climáticos. Por ejemplo, en agricultura será necesario cambiar fechas del calendario agrícola, usar variedades tolerantes a estrás climático, proteger la materia orgánica de los suelos, evitar la erosión, usar agroforestería, etc. Otra estrategia esencial será la diversificación de los medios de vida, y para ello el acceso a sistemas de microcr?ditos podría ser muy útil. Esto podría ir de la mano con el incremento del valor agregado de cada uno de los productos generados que entran en circuitos comerciales. En cualquier caso, la adaptación deberá ser un eje de las estrategias de desarrollo, puesto que permite dinamizar el desarrollo a corto plazo, sin perder la perspectiva de largo plazo, y también permite ir reduciendo la probabilidad de que las personas caigan en situaciones de pobreza.

Según Cigar?n y García (2006) para hacer frente al cambio climático se aplica tanto la gestión de riesgos prospectiva como la correctiva, mediante la adaptación y la mitigación, respectivamente, y ambos tipos de acciones deben aplicarse paralelamente. Ellos consideran que en el caso de Perú, algunas estrategias prioritarias son: reforzar los sistemas de observación del clima propiciando la integración con redes mundiales, elaborar una agenda de investigación que se convierta en una poderosa herramienta de información para las propuestas de desarrollo y para la innovación tecnológica, evaluar la vulnerabilidad actual y futura del país teniendo en cuenta los escenarios de cambio climático para proponer medidas de adaptación que puedan ser incorporadas a los procesos de planificación y gestión del desarrollo, y realizar una evaluación priorizada de ecosistemas específicos que de ser impactados afectarían gravemente el desarrollo del país.


 
 
 
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